lunes, 12 de octubre de 2009

SOPO PASEO CRONICA



La via estaba despejada, y el día pintaba bueno para un buen paseo. A las siete de la mañana llegamos a Sopó y nos bajamos en “La Cabaña” de Alpina. a esa hora ya han abierto este sitio, pero ese día estaba cerrado. Entonces decidimos empezar a tomar fotos, y caminar hacia el parque del lugar. Estaba haciendo más frío del que estamos acostumbrados a sentir en La Capital. Como en la mayoría de pueblos, todos los establecimientos abren a partir de las nueve de la mañana, y en especial si es un día festivo, seguimos matando tiempo mientras llegaba esa hora para poder desayunar, Andrés mi hijo no había desayunado, y decidimos ir a buscar una tienda en donde vendieran algo de comer, como un rico desayuno tradicional. No se lo pudo comer, puesto que solo tenían, en esos momentos, para llevar. Enseguida quisimos ir a buscar un buen tinto, y en un local, frente al parque, vendían uno muy delicioso con sabor a vainilla. Seguimos caminando y entramos al Centro Comercial y Administrativo Casa de Bolívar, en donde hay un pequeño museo de objetos donados por personas del pueblo. Allí dos señoras nos atendieron, y tenían al lado del museo almacen, en donde vendían sacos, gorros, mochilas, bufandas, guantes, collares y demás artesanias hechas por ellas. De nuevo, nos dirigimos a “La Cabaña”.

Eran las 11:00 am, y al lugar ya empezaban a llegar más turistas. El día estaba estupendo, pero de un momento a otro empezó a lloviznar y tuvimos que ir corriendo al interior de la casita. Allí se pueden apreciar deliciosos postres y demás productos y lácteos producidos en la fábrica. Cada uno escogió entre barquillos de arequipe, merengón de fresas y arequipe con cuajada y crema. A pesar de haber degustado estos manjares, el estómago ya nos pedía algo que no fuera de dulce, por lo que nos dirigimos aun piqueteadero no muy lejos de ahí. Alrededor de las 11:50 am nos sirvieron una bandeja con morcilla, bofe, chunchullo, papa criolla y plátano. Un menú algo grasoso, pero preciso para esos momentos.

Aquí fue cierto el dicho de que barriga llena, corazón contento, porque después pudimos seguir tranquilamente con nuestra visita. Teníamos la intención de ir a apreciar los famosos cuadros expuestos en la iglesia Divino Salvador, y el señor de la Piedra de Sopó, sino que nos dijeron que los festivos no acostumbraban a abrirla. Como no nos alcanzaba el tiempo para ir al santuario, resolvimos Finalmente emprendimos el camino de regreso, y es así como terminó, a las 2:20 pm, nuestro paseo por La Sabana de Bogotá este domingo 11 de octubre de 2009.